Aturdido, confundido, mal parado,
Juancito el Perro se siente muy aterrado.
La vida de este Perro, ha sido de yerro en yerro,
que ha mandado ha muchos con su hierro al entierro.
Pero se encuentra hoy con la tremenda situación,
de que Dios lo quiere su predicador.
Se tira por la ventana y corre hasta la mañana,
para que nunca lo encuentre el tal Jesús.
La gente se queda viendo se dicen ¿que le pasa al Perro?
Será este el fin del mundo que esta huyendo.
Se mete a Dajabon,
se hace una choza, come jamón,
se dice. — aquí nunca me va encontrar Dios.
Pasa una semana, va la otra nada pasa,
se siente intranquilo, pasa por un catecismo,
la mujer le dijo. — Joven ¿Qué es lo que le pasa?
Siéntese tranquilo y le dio una caja de pasa.
Oye lo que dice: que Jesús a todos ama.
Y el le pregunta. — ¿Cómo es que eso pasa?
Le responde. — Jesús es Amor,
le cuenta lo que a él le paso,
que siendo Dios su sangre dio.
Ella se pone de pie
manda a los niños que también,
y se prepara para hacer la oración:
“Señor Jesús, amigo Dios,
de corazón yo tuya soy,
te pido que a mis niños hoy
le des tu bendición”.
Cuando Juancito oyó esto,
se conmovió,
murió El Perro y quedo Juancito.
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